Los sentidos

Todo me parece tan agradable,
el gorro de lana,
el capullo de sequía en la garganta.

El crepitar de vegetales que se queman
es como un hombre sobrio
y silencioso que dobla sábanas.

Pero sigo teniendo pensamientos:
que siempre acorralan al siguiente
hasta que se avinagran en una
imagen alterna de disgusto,
que goza cuando la piensan,
otra pera, horrenda
como la cabeza
de un hombre pensativo.

Creía que el próximo pensamiento
sería un sueño de mi sufrimiento;
creía que comprendería
el rayo amarillo en la pintura de la tormenta:
el modo primario como desaparece
cuando me imagino tirándome
de cabeza en la pintura.

En cambio, tengo esta imagen de disgusto,
el pensamiento no se levanta, pero se parte en dos
en la pregunta que el rayo no contesta,
mi mente
como un guante negro
que confundiste con un hombre negro
en medio de una ventisca.

Sección: 
Autor: 
Max Ritvo
Número: 
Traductor: 
Armando Ibarra