Buenaventura contigo

 


Llegas al fin bajo la lluvia
entre la bruma de los barcos,
golpeando mis tristes huesos
y despertando mis centauros.

Las calles sórdidas esperan
que tú digas una palabra,
para convertir en palacios
el uniforme de las casas

Los camarones en el plato
discurren por entre la salsa,
trofeo simple de las redes
descendiendo de mi ventana.

Ah, de mis peces rubios, fuertes
de mis gaviotas y mis jarcias,
 de mis veleros imposibles,
de mis recodos y mis dársenas.

Azul del mar, vieja quimera,
peces que juegan en el agua,
tiempo de insomnio,
viejo inútil, enmoheciendo mis "cucharas".

Nube, molusco, contrafuerte,
esperando su marejada.
(Ella navega entre mis brazos,
tímida, sabía y asombrada)

Mí barca sigue una deriva
rumbo a Juanchaco o La Bocana...

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Autor: 
Diego Calderón Jaramillo
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