Ir a Contenido
Febrero de 2004 - Año 1, No. 1

 

FRANCISCO HERNÁNDEZ
(México)

HASTA QUE EL VERSO QUEDE

Quitar la carne, toda,
hasta que el verso quede
con la sonora oscuridad del hueso.
Y al hueso desbastarlo, pulirlo, aguzarlo
hasta que se convierta en aguja tan fina,
que atraviese la lengua sin dolencia
aunque la sangre obstruya la garganta.

Regresar a la página principal