Ir a Contenido
Febrero de 2004 - Año 1, No. 1

 

ELVIRA ALEJANDRA QUINTERO

LA VENTANA
CUADERNO DE ANA RÍOS

 

ANA RÍOS

Iré a otra tierra, a otro mar,
otra ciudad mejor que ésta encontraré...
Konstantino Kavafis

El cielo caía bajo el peso de nubes oscuras porque era
invierno y acababa la tarde. Ella continuó caminando,
internándose en la montaña. Cuando le preguntaron por la
ciudad que había dejado atrás no pudo evitar dejar crecer la
sombra que iluminaba su semblante. Después les dijo:

Muerto estaría mi corazón si algún centímetro de este
bosque que recorro no estuviese lleno del rumor de esa
ciudad. De esa bruma que respira allá abajo. De ese aliento
agitado donde anhelé enterrar mis amores.
Pero no hay barco para mí, no hay camino. Jamás podré
dejar atrás esa pequeña esquina de la tierra a donde mi
sueño me devuelve incesante.

Y siguió caminando con la ciudad detrás, intentando olvidar
su deseo de olvidarlo todo.

Regresar a la página principal