Ir a Contenido
Julio de 2011 - Año 8, No. 16

 

CHU KUAN –HSI

El pez de los pantanos gusta del agua cantarina.
El pez de los torrentes gusta del agua de los hontanares.
El pescador no piensa en estas diferencias,
y echa el anzuelo al agua honda debajo de la isla.
Se le enredan los remos en marañas de plantas,
le detienen la barca los nenúfares nuevos;
mas él, sin alterarse, sosegado,
mira correr el agua.

El viento agita su cabello blanco.
Su corazón va lejos con las nubes.
La corriente le lleva a la deriva,
le desvía hacia el amar y hacia las islas.
Pero él no ha salido a perseguir la pesca;
le place así vagar donde el viento le lleva.

Regresar a la página principal