CHU KUAN –HSI
El pez de los pantanos gusta del agua cantarina.
El pez de los torrentes gusta del agua de los hontanares.
El pescador no piensa en estas diferencias,
y echa el anzuelo al agua honda debajo de la isla.
Se le enredan los remos en marañas de plantas,
le detienen la barca los nenúfares nuevos;
mas él, sin alterarse, sosegado,
mira correr el agua.
El viento agita su cabello blanco.
Su corazón va lejos con las nubes.
La corriente le lleva a la deriva,
le desvía hacia el amar y hacia las islas.
Pero él no ha salido a perseguir la pesca;
le place así vagar donde el viento le lleva.