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Julio de 2011 - Año 8, No. 16

 

Orlando Lopez

Orlando López
(Cali)

COMBATE

Recuerdo la primera vez,
fue como el estallido del espíritu.
La piel era una cifra interminable
y el amor una revelación.
Después de un largo y duro combate,
mi adversario había quedado atrás aquella noche.
Después, mucho tiempo después,
habría de volver a recoger los restos de tu belleza.
Duele que él, con los escombros,
te hizo un hijo.

ADENTRO DE LA SOLEDAD

Tú eres mi mansión y yo el séptimo habitante.
Para tus seis hijos soy el mayordomo.
Toco la campana a la hora de la cena y tus tetas no dan abasto.
Cuando todos ahítos se duermen a tu costado,
te llevo a mi pequeño cuarto y te acaricio.
No huyes, pareciera que te gusta dejar de ser la esposa
del que siempre anda afuera.
Yo soy el de adentro de tu soledad,
el que en secreto cura tus tetas lastimadas
de tantos niños soñados.

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