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Agosto de 2004 - Año 1, No. 2-3

TU FU
(Poeta chino nacido en 712 y muerto en 770)
Por David Hinton
(Versiones del inglés de Armando Ibarra)

Vivió durante el reinado del emperador Xian Zong. Recibió una excelente educación en Luoyang. A los 19 años viajó por el país y recorrió sus provincias como parte de su formación, que se vió trastocada al no lograr pasar los exámenes que le hubieran garantizado un cargo en el gobierno. No pudo, por tanto, acceder a la función pública y se vio obligado a realizar su obra poética lejos del reconocimiento oficial.

Tu Fu es la primera sensibilidad poética integral en la literatura china; su poesía muestra la total vulnerabilidad de la dimensión humana y explora la gama completa de las experiencias. Desde esta amplia base edifica un enorme monumento al ser humano. De hecho, la búsqueda de Tu Fu fue tan completa y original que dio origen a las vertientes poéticas que a la postre definieron la tradición. Aunque las innovaciones revolucionarias de su poesía no permitieron que gozara del debido reconocimento mientras vivió, su trabajo no tardó en inspirar poéticas tan disímiles como las del realismo socialista y la introspección surrealista. La poesía de las cosas sencillas de la dinastía Sung con su serena simplicidad, también se nutrió de Tu Fu. En efecto, su influencia fue tan profunda que la tradición poética de la China se puede definir en los términos de su obra, así como debemos aproximarnos a su obra en términos de la tradición.

Uno de los aspectos que abarcó Tu Fu fue un realismo objetivo sin precedentes en la poesía que le antecedió, para lo cual incorporó todos los aspectos de la esfera pública y privada al campo de la poesía, incluyendo los aspectos menos agradables de la vida, los cuales el decoro tradicional había evitado. Adicionalmente, el compromiso de Tu Fu con estos campos inexplorados llegó hasta las últimas consecuencias: concibió la experiencia en los términos de la precisión de los detalles concretos. Como consecuencia, la textura misma de su poesía es un acto de alabanza a la existencia.

Tu Fu fue el primer poeta en escribir extensivamente sobre las preocupaciones sociales inmediatas y reales. Los poemas de Tu Fu sobre asuntos cotidianos muestran que encontró poesía en los asuntos más prosaicos.Temas tales como el mundo doméstico del poeta, las pequeñas bellezas y los padecimientos de la vida ordinaria eran muy escasos en la poesía china y nunca habían sido tratados de forma tan completa y realista. Sin embargo, la poesía de Tu Fu en muy contadas ocasiones muestra una separación tajante entre lo público y lo privado. Tu Fu, a quien se le conoce como el "poeta historiador", vivió en un período de la historia china particularmente agitado, así que muy pocos de sus poemas domésticos carecen de preocupaciones sociales. Al mismo tiempo, sus poemas sobre temas públicos rara vez carecen de la dimensión doméstica. Esta articulación, por sí misma, se convirtió en una innovación importante en la poética china, la cual por tradición requería de unidad temática.

Durante el período Tang tardío, los poemas debían plantear un tema y, al mismo tiempo, debían mantener un único contexto, atmósfera y tono. Debido a que estas restricciones iban en contra de la profundidad que su poesía exigía, Tu Fu de modo rutinario variaba sus preocupaciones temáticas al tiempo que mezclaba atmosféras, tonos, imágenes y perspectivas discontinuas. En efecto, con frecuencia yuxtaponía estos elementos disímiles dentro del mismo verso pareado -la unidad fundamental de la poesía china-, alterando radicalmente de este modo el equilibrio tradicional. Otra extrategia que Tu Fu inventó para aumentar la complejidad de los poemas fue la secuencia de versos: una serie de versos no solamente agrupados, sino entretejidos íntimamente para formar un poema complejo y extenso.

Adicionalmente, a un mundo nuevo de claridades objetivas, el realismo de Tu Fu abrió nuevos abismos de subjetividad, no sólo en términos de la temática sino de la forma. Durante sus últimos años de vagabundeo, la escritura de Tu Fu se centró más y más en el ser solitario enfrentado contra el movimiento elemental del Universo y esta nueva temática se reflejó en su lenguaje innovador. Mientras que la organizacion discontinua le daba a los poemas un tipo de complejidad intuitiva, el lenguaje altamente refinado de Tu Fu extendió su riqueza al límite. Dicho lenguaje llegó a ser tan refinado y deforme que prácticamente se volvió a veces ininteligible, al tiempo que su imaginería se acercó a los surrealistas. En sus poemas de K'uei-chou, Tu Fu se conviritió en el primer poeta chino en explotar la ambiguiedad sintáctica de forma calculada y generativa, lo que produjo a veces resultados totalmente disonantes.

En un primer momento, la preocupación inagotable de Tu Fu sobre los asuntos políticos nos puede parecer familiar, aunque exagerada. Como ciudadanos de las democracias occidentales, vivimos bajo la promesa de que nosotros determinamos la política gubernamental y cada uno tiene que cargar con una preocupación particular por la responsabilidad de los abusos de "su" gobierno. Un funcionario académico dentro de la concepción confucionista vivía con un mayor compromiso y responsabilidad porque pertenecía a una clase cuya única "razón de ser" era la administración del gobierno. En el caso de Tu Fu, la preocupación del compromiso se componía de un sentido de sustitución casi metafísica, lo que para nosotros es completamente ajeno. A pesar de que dentro de la concepción confucionista el lugar apropiado para un funcionario académico es la colaboración con el emperador para ayudar al pueblo, Tu Fu sólo ocupó dos puestos gubernamentales por breves períodos en toda su vida.

Pero en el transfondo de su poesía se puede percibir una desesperanza aún mayor: la desesperanza de la pérdida de fe de un confucionista. En el mundo confucionista la comunidad humana es por sí misma sagrada y absoluta (la estructura "religiosa" se manifiesta en el sistema de mitos y rituales). Al final de su vida, Tu Fu tenía pocas razones valederas para tener fe en ese orden. Y al perderla, sin la civilización que representaba su encarnación total, nada quedaba para él sino un abismo: un abismo metafísico que se materializaba en ejércitos bárbaros que amenazaban con destruir China. Sin embargo, hay en el corazón de la sensibilidad de Tu Fu un profundo desprendimiento de las cosas, incluido él mismo. En lugar de ofrecer la liberación del mundo prosaico, el desprendimiento de Tu Fu es desesperanzadoramente complejo por su profundo amor por todas las cosas. A la par que le permite sobrepasar lo límites de las reacciones personales, también lo adorna con un exquisito sentido del humor, uno que es capaz de traer de modo sutil una perspectiva terrenal hasta para las más duras de las propias circunstancias.

En sus últimos años, Tu Fu forjó una indentidad para su vida y su arte. Su vida errante en un mundo cada vez más mermado y extraño se convirtió no solamente en su viacrucis, sino en el viacrucis humano. Miles de detalles de la vida diaria encontraron correspondencia con el carácter de exiliado que caracteriza a nuestro espíritu. Fue un hombre de extraordinaria sabiduría cuando nos refirió sus hallazgos en los extremos de la experiencia humana y logró que en el temple de su voz hasta esos extremos se sosegaran.

POEMAS DE TU FU

LA CANCIÓN DE LOS HELICÓPTEROS ARTILLADOS*

Los helicópteros artillados tartamudean y crujen,
las llantas se hunden, los motores resoplan:
los que van a la guerra,
con fusil y munición terciados,
se preparan para subir abordo.
Madres y padres, esposas e hijos
se congregan alrededor del campo:
la nube de polvo de la despedida es tan densa
que el puente de La Esperanza se desvanece a lo lejos.
De todas partes llegan a la base aérea para llorar
un llanto que se quiebra contra el cielo,
mientras jalan a los soldados de los uniformes
como para que no se los lleven.
A un lado del camino,
un transeúnte le pregunta a los que van a la guerra,
las razones para ir a la guerra,
a lo que un soldado responde con sencillez:

-Nunca tuvimos otra salida.
Apenas cumplíamos quince nos llevaron al norte,
a patrullar el río Amarillo.
A los cuarenta debimos ir hacia el oeste
para reforzar los campamentos de la frontera.
Entonces, los ancianos de los caseríos
nos enseñaron a amarrar los cascos;
y ahora regresamos con la cabeza cana,
para que nos envíen nuevamente hacia tierras lejanas,
tierras donde las marejadas de la sangre
son más caudalosas que las del mar.
Y los sueños de conquista imperial
de los comandantes no tienen fin.
¿Acaso no se ha enterado
de que al oriente de la cordillera,
en las tierras medias del río Madre,
el abrojo invade los caseríos
y el azadón y el arado
yacen oxidados en medio de los escombros
y no se puede distinguir entre los cultivos y la maleza?
Es la eterna historia de los desplazados:
cuando sobrevienen los violentos combates
terminan peor que las gallinas o los perros.
Pero, siendo que usted preguntó, señor,
¿cómo no puedo aprovechar la ocasión para quejarme?
Imagínese cómo ha de ser la temporada de lluvias en los Llanos.
Los hombres aún no han regresado
y los funcionarios presionan para que los pobladores paguen las contribuciones.
¡Contribuciones! ¿Como podrían pagar contribuciones?
Hasta el nacimiento de un niño se ha vuelto una tragedia.
La gente prefiere tener hijas
porque el nacimiento de una niña
al menos termina en matrimonio,
mientras que el de un hijo
termina en una tumba abierta no se sabe dónde.
¿No ha visto cómo los huesos de los antepasados yacen,
desteñidos y sin dueño,
en la orilla de los mares del Cielo Azul?
¿No ha oído cómo se une una nueva voz
al lamento de los antiguos fantasmas?
Un siseo, en medio de la lluvia,
que sube hacia el cielo plomizo.

* Versión libre en la que se ha descontextualizado el entorno histórico


NOCHE DE LUNA

La misma luna que ella mira alumbra esta noche
el filo de la cordillera y la soledad de nuestro cuarto.
Mis hijos pequeños, mis ausentes niños, todavía muy tiernos
para entender las razones de mi encierro o para recordarme.

En este momento los cabellos de mi esposa tendrán el aroma de la madrugada
y sus brazos de jade blanco se estarán congelando en la claridad de la luz.
¿Cuándo nos volverémos a encontrar para abrir las cortinas de par en par
y mirar la luna hasta que las lágrimas secas nos manchen las mejillas?

AGITACIÓN NOCTURNA

El aire frío del guadual entra en la alcoba
y la luz de la luna cubre por completo los rincones
del jardín. El rocío forma innumerables gotas perladas.
Las dispersas estrellas de pronto brillan, después desaparecen.

Las luciérnagas brillan en un oscuro vuelo. Las aves acuáticas
despiertan y comienzan a llamarse cantando.
Todas las cosas son presas del fusil y la granada.
La noche se vacía de sufrimientos y transcurre despejada.

OTRA VEZ ME PREGUNTAN POR WU LANG

¿No será que podemos permitirle que hurte manojos de dátiles del jardín?
Después de todo es nuestra vecina y no tiene hijos que la mantengan.

A esa solitaria sólo la desesperación pudo haberla obligado a caer tan bajo.
Debemos ser amables, aunque sólo sea para aliviar sus sinsabores.

Toparse con extraños la asusta. Ahora que nos conoce, no permitirle cruzar la cerca puede parecer algo exagerado. Me contó que los recolectores de impuestos
la persiguen como perros para que nunca salga de su pobreza esquelética...
Es asombrosa la rapidez con que las lágrimas ruedan cuando pensamos en la guerra.

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