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Agosto de 2004 - Año 1, No. 2-3

CULTURA MAYA

CANCIÓN DE LA DANZA

DEL ARQUERO FLECHADOR

Da tres ligeras vueltas
alrededor de la pétrea columna pintada
a la que se halla atado ese viril
muchacho: impoluto, virgen, hombre.

Da la primera vuelta. A la segunda,
empuña el arco, pónle un dardo,
apúntale al pecho. No es necesario
que emplées toda su fuerza
para asaetearlo.

Dispara sin herirlo
hasta lo hondo de sus carnes,
para que así pueda sufrir
poco a poco, como lo quiso
el Bello Señor Dios.

A la tercera vuelta que des
a esa pétrea columna azul,
fléchalo otra vez;
atada quedará a un árbol
y a la tercera vuelta otra vez,
la burla del sol.

CANTAR SIN TÍTULO

Ponéos vuestras bellas ropas;
ha llegado el día de la alegría;
peinad la maraña de vuestra cabellera;
ponéos la más bella de vuestras ropas;
ponéos vuestro bello calzado;
colgad grandes pendientes en vuestras orejas;

poneos buena toca; poned los adornos en vuestra
bella garganta;
poned adornos enroscados en vuestros brazos.
Es preciso que seáis vista
todo lo bella que sois,
como ninguna,
aquí en el asiento de
Dzitbalché, pueblo. Os amo,
bella señora. Por ello
quiero que os vean
resplandeciente, en verdad muy bella,
porque os pareceréis a la
humeante estrella,
porque os desearán hasta
la luna y las flores
de los campos.
Pura y blanca es vuestra ropa, doncella.
Salid a dar la alegría de vuestra risa;
poned bondad en vuestro corazón porque hoy
es la hora de la alegría de todos los hombres
que ponen su bondad en vos.

Las estrellas

son los ojos

de los dioses.

NICARAGUA

MISKITOS


Me iré lejos de ti.
Mi tristeza es muy grande.
Voy a conseguirte collares de colores.
Cuando venga traeré para ti ropas
y soplará muy fuerte el viento del Oriente.

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