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Febrero de 2005 - Año 2, No. 4

 

SERENIDAD SITIADA
CARLOS FAJARDO FAJARDO

La poesía de Carlos Fajardo Fajardo es una poesía que dice la existencia, el momento fulgurante del éxtasis, pero también, y más ardorosamente, dice su desdicha, su precariedad. Es indudable que toda esta trascendencia tiene lugar en algún sitio, y ese sitio es la ciudad. La preocupación del poeta por la ciudad es el nudo donde converge o desde donde se desenlaza todo lo demás. Allí está la paradoja de la vida yéndose, o del morir eternizándose.

Poesía de creación-reflexión sobre sí; metapoesía donde el compromiso con la palabra pasa a ser lo esencial. El poeta de "Serenidad Sitiada" es dichoso en su abatido oficio de ver-padecer la belleza y su corrupción, el mundo en las cosas, las ideas, las calles, los olores, el aire cálido que se transforma en lluvia, los amores carnales o ideales. Esta fugacidad de lo cotidiano, el poeta intenta salvarla, capturándola como imagen-poema; únicamente allí hay esperanza de belleza y serenidad, es decir, después de haber desahogado la suciedad, la ira, el deseo guardado por la realidad que impone sus afectos y desafectos.

Julio César Goyes Narvaéz

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