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Ir a Contenido Septiembre de 2005 - Año 2, No. 5 |
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Al organizar mi libro Mordiendo
el frío (Visor-Libros, 2004), me di cuenta que los poemas que tenía
al frente eran atravesados por dos tonos. Entonces decidí seleccionar
el urbano para privilegiar al amor y las mujeres que conforman ese libro. Así,
quedaron fuera muchos poemas, de tono parecido al de los prosistas latinos,
que los reagrupo en Lactitud cero°, sin la actitud de emular a Catulo, Marcial
o Propercio, tan sólo con la satisfacción de nadar a mis anchas
en las aguas que el latín dio verdaderas cumbres muchos siglos atrás.
De esta manera, Lactitud
cero° puede leer-se como la continuación de Mordiendo el frío,
ya que he prolongado el tema de las desventuras del amor y la escritura hasta
un tercer libro que empecé a escribir, pero que no tengo ni idea de cómo
y cuándo aparecerá.
Por lo demás, aquí
se registran primeras versiones de algunos poemas de Mordiendo el frío
que fueron reescritos tratando de acomo- darlos al tono urbano que necesitaba
entonces.
Edwin Madrid