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Ir a Contenido Septiembre de 2005 - Año 2, No. 5 |
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K.
SATCHIDANANDAN
Kerala (India), 1946
(Traducción de Armando Ibarra)
LOS LOCOS
Los locos no tienen casta
ni religión. Están por encima
de los sexos,
habitan ideologías proscritas. No
merecemos su inocencia.
Su lenguaje no es de sueños sino
de otra realidad. Su amor
por la luz de luna se desborda
en las noches de plenilunio.
Cuando miran hacia lo alto ven
dioses que desconocemos. Cuando
sacuden las alas nos parece
que encogieran los hombros. Para ellos,
hasta las moscas tienen alma
y el dios verde de los grillos
salta con ambas piernas.
En ocasiones ven sangrar los árboles
y escuchan rugir a los leones en las calles.
Hay momentos que ven el Cielo
brillar en los ojos de un gatito,
tal como nosotros. Pero sólo ellos
pueden escuchar el coro de las hormigas.
Cuando dan palmadas al aire
es porque están calmando un ciclón
que azota el Mediterráneo. Y con
sus pies de plomo evitan
la erupción de un volcán.
Tienen otra proporción del
tiempo. Nuestros siglos
son sus segundos. Veinte segundos
y alcanzan a Cristo; otros seis,
y están con el Buda.
Sólo necesitan un día para llegar
a los inicios del big bang.
Se la pasan caminando sin descanso
porque la tierra todavía hierve.
Su locura
no se parece a la nuestra.
EL CACTUS
Hablo el lenguaje de las
espinas.
Proclamo mi existencia
con roces de sangre.
Espinas que alguna vez fueron flores.
Aborrezco los amantes traicioneros.
Los poetas dejaron los desiertos
y regresaron a los jardines.
Sólo quedaron camellos y mercaderes
que pisotean y pulverizan mis flores.
Una espina por cada gota de agua escasa.
No tiento a las mariposas.
Creo otra belleza
por fuera de la luz de luna
en este flanco de los sueños;
un idioma paralelo,
agudo y penetrante.
TARTAMUDEO
El tartamudeo no es una
limitación.
Es una forma de hablar.
El tartamudeo es el silencio que cae
entre la palabra y el significado,
así como la cojera es el
silencio que cae entre
la palabra y el hecho.
¿Qué fue primero, el tartamudeo
o el lenguaje?
¿Es tan sólo un dialecto o tiene
la talla de un idioma? Estos interrogantes
hacen tartamudear a los lingüistas.
Siempre que tartamudeamos
estamos ofreciendo un sacrificio
al Dios de los Significados.
Cuando toda la gente tartamudea
el tartamudeo se vuelve la lengua materna:
como nos ocurre ahora.
Seguro que Dios tartamudeó
cuando creó al hombre.
Por eso todas las palabras humanas
tienen diferentes significados.
Por eso, todo lo que articula,
desde oraciones hasta órdenes,
tartamudea,
como la poesía.